UA debate el uso antitrans del arrepentimiento de género
Un profesor de la Universidad de Illinois sostuvo, durante una conferencia en la UA, que las políticas antitrans han instrumentalizado el concepto del arrepentimiento trans para restringir el cuidado de afirmación de género y presionar a las personas transgénero a reprimir sus emociones negativas.
Durante una presentacion en la Universidad de Arizona, un profesor de la Universidad de Illinois argumentó, que las políticas antitrans han instrumentalizado el concepto del arrepentimiento trans para restringir el cuidado de afirmación de género y silenciar las voces de las personas transgénero.
Toby Beauchamp, profesor asociado de Estudios de Género y de la Mujer en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, presentó sus hallazgos durante una presentacion celebrada el 17 de marzo, organizada por el Programa Interdisciplinario de Posgrado en Teoría Social, Cultural y Crítica de la UA.
"El arrepentimiento es una valiosa herramienta disciplinaria que deslegitima el discurso político y las experiencias emocionales de las personas trans," afirmó Beauchamp. "Cuando la vida no trans se presenta como la única realidad posible, las personas trans que hablan en nombre propio serán vistas, en el mejor de los casos, como narradores poco fiables."
El arrepentimiento trans hace referencia a la insatisfacción con las intervenciones médicas relacionadas con la transición de género, tales como la terapia hormonal o la cirugía.
Citando a diversos académicos y legisladores, Beauchamp argumentó que el arrepentimiento es un componente potencial de toda atención médica y que el arrepentimiento trans está siendo utilizado como justificación para restringir la atención de afirmación de género.
Beauchamp enmarcó su conferencia dentro de la actual ola de legislación antitrans, sosteniendo que el escrutinio legal y legislativo sobre las personas transgénero limita la conversación más amplia acerca de la vida trans.
En su primer día en el cargo, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva destinada a defender a las "mujeres del extremismo de la ideología de género," instruyendo a los sitios web federales a eliminar información relacionada con el género. La página de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades sobre las personas transgénero y de género diverso incluye ahora una nota en la que se afirma que “cualquier información en la página que promueva la ideología de género es extremadamente inexacta y está desconectada de la verdad.”

La transición de género se utiliza para tratar la disforia de género, el malestar provocado por una discrepancia entre la identidad de género y el sexo asignado al nacer, según los Institutos Nacionales de Salud.
Si bien los datos indican que el arrepentimiento tras la transición es poco común, Beauchamp sostuvo que dichos estudios son manipulados y exagerados por los activistas antitrans, y que no logran captar la totalidad del espectro de las experiencias transgénero.
“Ante los ataques organizados contra la atención sanitaria para personas trans, existe una presión considerable para presentar la transición como un proceso que genera únicamente sentimientos y experiencias positivas. En consecuencia, los defensores de la causa enfatizan que la transición desemboca principalmente en satisfacción y felicidad, y citan muchísimos estudios revisados por pares que revelan tasas de arrepentimiento ínfimas,” afirmó. “Pero es precisamente debido a que esos estudios son tan numerosos que deberíamos cuestionar su eficacia en nuestro actual contexto político.”
Beauchamp argumentó que contrarrestar las narrativas antitrans con estudios que muestran bajas tasas de arrepentimiento resulta ineficaz; no porque dichos estudios sean erróneos, sino porque presionan a las personas trans a reprimir cualquier sentimiento que no encaje en una narrativa positiva, ya se trate de incertidumbre, duelo o ambivalencia.
“La narrativa, utilizada como arma, de un arrepentimiento inminente no es una construcción propia, sino una contranarrativa; y negar la posibilidad del arrepentimiento, así como la del duelo, el miedo, la ambivalencia y otros sentimientos negativos, puede impedirnos expresar y vivir una experiencia más plena de la vida trans,” señaló.
Beauchamp sostuvo que abrazar el espectro emocional completo de las experiencias trans constituye una forma más eficaz de contrarrestar el control autoritario sobre la vida de las personas trans.
Las personas trans, afirmó, se enfrentan a la presión de proyectar una satisfacción absoluta en cada etapa de su transición, dado que cualquier indicio de descontento, confusión o arrepentimiento puede ser utilizado como prueba para negar tanto su existencia como su acceso al cuidado de afirmación de género.
“Lo que argumento aquí es que la capacidad de experimentar y expresar toda la gama de sentimientos posibles que uno puede albergar en y con su propio cuerpo debería considerarse, precisamente, una prueba más y no menos de las cualidades vitales de la transición,” declaró. “Abrazar esos sentimientos, en lugar de negarlos, permite contrarrestar con mayor eficacia los intentos autoritarios de coartar y menoscabar la vida de las personas trans.”
Diana Ramos es exalumna de la Universidad de Arizona y reportera del Foco de Tucson. Puede contactarla en diana@tucsonspotlight.org.
Esta nota fue traducida por los pasantes de la preparatoria San Miguel y editada por Diana Ramos, exalumna de la Universidad de Arizona, Directora de Iniciativas Bilingües y reportera del Foco de Tucson.
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