Tucson responde a posible recorte del río Colorado
Un recorte propuesto del 77 % en el suministro de agua del río Colorado para Arizona ha puesto a las universidades y a los gestores del agua de Tucson a trabajar a contrarreloj para construir un futuro más resiliente antes de que concluyan las negociaciones federales.
El gobierno federal pretende recortar el suministro de agua del río Colorado destinado a Arizona en más de un 77 %, y Tucson no está esperando a ver qué sigue.
El recorte propuesto afecta al Central Arizona Project, un sistema de 336 millas de extensión que transporta el agua del río Colorado hacia el centro y el sur de Arizona.
Los siete estados que dependen del río Colorado, Arizona, California, Colorado, Nevada, Nuevo México, Utah y Wyoming, han estado negociando nuevas asignaciones de agua, dado que las Directrices Provisionales de 2007 para la gestión de los lagos Mead y Powell expiran este año.
El gobierno federal intervino a principios de 2026, después de que los estados incumplieran el plazo de negociación fijado para noviembre de 2025.
El Borrador de la Declaración de Impacto Ambiental, publicado por the Bureau of Reclamation, propone un recorte del 77.4 % en el suministro de agua para Arizona, una reducción del 16.67 % para México y una disminución del 5.93 % para Nevada. Los otros cinco estados no se verían afectados.
El recorte propuesto se deriva del estatus de "prioridad secundaria" que ostenta Arizona entre los siete estados, lo que significa que es uno de los primeros en enfrentar reducciones durante las negociaciones sobre el suministro de agua.
El principio de "el primero en llegar, el primero en la fila" ha regido los derechos de agua del río Colorado desde 1922, otorgando prioridad a los estados que poseen sistemas de riego más antiguos.

El 2 de marzo, CAP, junto con varios condados y compañías de agua de todo el estado, envió una carta a Doug Burgum, Secretario del Interior, solicitando al gobierno federal que reconsidere la propuesta.
"Las aguas del río Colorado son fundamentales para la economía y la población del centro y sur de Arizona, ya que sustentan a 6 millones de arizonenses, a numerosas comunidades tribales, a una próspera industria de fabricación avanzada de microchips y a una producción agrícola y de minerales críticos," afirmaba la carta.
La propuesta afectaría al sector agrícola del estado, al tiempo que provocaría un aumento en el uso de aguas subterráneas y en las tarifas de los servicios públicos.
"Las alternativas planteadas en el (borrador de la Declaración de Impacto Ambiental) amenazan con desmantelar una generación de gestión hídrica prudente y con derribar la estructura que sustenta la economía de Arizona, la cual alberga el corazón de las industrias estadounidenses de fabricación de semiconductores e infraestructura de inteligencia artificial,” señalaba la carta.
Mientras los funcionarios estatales y federales negocian, las instituciones locales ya están trabajando para reducir su dependencia del agua del Río Colorado.
El campus de la Universidad de Arizona depende principalmente de agua regenerada, la cual se distribuye a través de un sistema interno. Esto reduce la necesidad de adquirir agua potable para el mantenimiento de las áreas verdes.
"La UA ha sido líder desde hace mucho tiempo en prácticas de riego sostenible; de hecho, adquirió controladores de riego inteligentes hace ya varias décadas,” comentó el portavoz Mitch Zak. "Estos sistemas fueron objeto de una actualización sustancial por última vez alrededor de 2018 y son capaces de detectar la humedad ambiental para suministrar agua únicamente cuando es necesario.”
El consumo total de agua ha fluctuado a lo largo del tiempo, pero experimentó una caída significativa entre los años 2018 y 2023, según datos de la UA.
En 2022, la universidad registró una notable disminución en el uso de agua, en parte debido al cierre del UA Mall para la ejecución de un proyecto de gestión de aguas pluviales, explicó Zak.
La universidad alberga también el Water and Energy Sustainable Technology Center, conocido como WEST, el cual comparte sede con el campus hídrico Agua Nueva. Su objetivo primordial es garantizar un suministro de agua sostenible, protegiendo y promoviendo al mismo tiempo la salud humana y la del medio ambiente.

El centro cuenta con dos programas principales: ingeniería y microbiología y la mayor parte de su investigación se centra en el agua, señaló Andrea Achilli, subdirector del centro.
La investigación de Achilli se enfoca principalmente en procesos de membrana, la desalinización para el aprovechamiento del agua, así como en la recuperación de energía a partir de procesos relacionados con el agua y las aguas residuales. Actualmente, trabaja en un proyecto plurianual sobre resiliencia hídrica y autosuficiencia para el Programa de Investigación del Suroeste Árido.
"El objetivo es, esencialmente, aumentar la seguridad hídrica nacional y la resiliencia en el uso del agua,” afirmó. "El núcleo del proyecto consiste en desarrollar tecnologías de uso del agua más resilientes que permitan garantizar una mayor seguridad para las fuentes hídricas.”
El proyecto dio comienzo en 2023, en colaboración con la Universidad del Sur de California y la Universidad de Nevada en Reno. Cuenta con la financiación del Centro de Investigación y Desarrollo de Ingenieros del Ejército de los EE.UU., una división del Cuerpo de Ingenieros del Ejército.
"El consorcio nació en el suroeste debido a que esta región está experimentando una creciente escasez de agua y sequías; no obstante, se trata, sin duda alguna, de un esfuerzo de alcance nacional, ya que estamos llevando a cabo investigaciones aplicables a diversas partes del país,” explicó Achilli.
Asimismo, el centro investiga tecnologías de uso eficiente del agua y los PFAS, un grupo de compuestos químicos vinculados a riesgos para la salud.
A nivel municipal, la entidad Tucson Water cuenta con el "Plan One Water 2100," una estrategia de sostenibilidad a largo plazo cuyo objetivo es asegurar un suministro de agua confiable hasta finales del presente siglo.
"El agua sustenta la vida y, sin agua potable, resulta sumamente difícil mantener una ciudad en constante crecimiento,” señaló Achilli.
Arilynn Hyatt es estudiante de periodismo en la Universidad de Arizona y pasante en El Foco de Tucson. Puede contactarla a través de la dirección arilynndhyatt@arizona.edu.
Esta nota fue traducida por los pasantes de la preparatoria San Miguel y editada por Diana Ramos, exalumna de la Universidad de Arizona, Directora de Iniciativas Bilingües y reportera del Foco de Tucson. Contáctala en diana@tucsonspotlight.org.
El Foco de Tucson es una sala de prensa comunitaria que ofrece oportunidades remuneradas a estudiantes y periodistas emergentes del sur de Arizona. Por favor, considera apoyar nuestro trabajo con una donación deducible de impuestos.