Agricultores del sur de Arizona prueban nuevas tácticas contra sequía

Los agricultores del sur de Arizona están probando nuevos métodos de riego y estrategias de cultivo, ya que los recortes en el suministro del río Colorado y el calor extremo están presionando los recursos hídricos de la región.

Agricultores del sur de Arizona prueban nuevas tácticas contra sequía
Los túneles de invernadero y los paneles solares de Awareness Ranch demuestran la variedad de tecnologías que las pequeñas granjas están probando para sobrevivir al calor y a la sequía. Cortesía de Awareness Ranch.

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Se suponía que la Pascua sería el día de mayor actividad comercial para Awareness Ranch: huevos, rábanos y verduras, la última cosecha antes de que el calor de Arizona paralizara la producción. Este año, no hubo nada que vender. Los rábanos ya habían florecido prematuramente, semanas antes de lo previsto.

Las temperaturas cálidas han alterado la temporada de cultivo de Cassandra Bock, agricultora de Awareness Ranch, una granja de agricultura sostenible y centro de construcción natural situado justo al oeste de Tucson. Esta situación ha obligado a los agricultores, que antes se guiaban por estaciones y patrones climáticos establecidos a buscar una mejor alternativa.

"Tenemos un melocotonero en nuestra propiedad personal en el centro de la ciudad. Este año no ha dado flores porque hizo demasiado calor. Necesitan un mínimo de 300 horas de frío, así que es probable que no hayamos alcanzado esa cifra," comentó Bock.

La alteración de la temporada de Bock forma parte de una tendencia más amplia: este año, Arizona registró uno de los inviernos más calurosos de su historia, con datos que corroboran lo que los agricultores ya están experimentando.

En marzo, Martinez Lake, Ariz., cerca del desierto de Yuma, marcó un récord nacional en Estados Unidos al registrar el día más caluroso del mes, alcanzando los 110 grados Fahrenheit. Phoenix también registró su día más caluroso de marzo, llegando a los 105 grados Fahrenheit.

Arizona es uno de los estados más afectados por el cambio climático, fenómeno que ha comenzado a perjudicar "la salud y el bienestar humanos, la prosperidad económica y el bienestar social, los ecosistemas naturales y modificados, la seguridad alimentaria e hídrica, y el patrimonio cultural," según un estudio de investigación de 2024 publicado Sustainability.

Sin embargo, el calor es solo una parte de la crisis. Michael Kotutwa Johnson, profesor adjunto especializado en conocimientos ecológicos tradicionales indígenas en la Universidad de Arizona, afirma que el agua representa una amenaza mayor.

Un tanque de almacenamiento de agua se encuentra junto a bancales de cultivo elevados en Awareness Ranch, donde la captación y conservación del agua son fundamentales para las operaciones. Cortesía de Awareness Ranch.

Él señaló que la desecación del Río Colorado está causando graves problemas en todo el estado.

"De eso dependen muchas de estas granjas... para sus cultivos y su suministro de agua; por ello, es difícil determinar cuál sería la solución definitiva," afirmó Johnson.

La sequía figura entre los factores de estrés más significativos para la agricultura, ya que obstaculiza el crecimiento, el desarrollo y la productividad de los cultivos. Los niveles del Río Colorado han disminuido un 20 % desde el año 2000. En respuesta, el gobierno federal ha intentado restringir la cantidad de agua disponible para los estados del suroeste.

Arizona se enfrenta a recortes del 77 % en su suministro proveniente del río Colorado a medida que los niveles de agua siguen bajando, lo que supone un duro golpe para los agricultores que ya lidian con un calor extremo. La agricultura representa el 80 % del consumo de agua del río, y una escasez más aguda podría obligar al cierre de explotaciones agrícolas y acabar con los beneficios.

La asignación excesiva agrava el problema: se promete más agua de la que los ríos y arroyos pueden suministrar. Los agricultores dependen de bombas para distribuir el agua por sus tierras, pero muchos aseguran que estas ya resultan insuficientes. Nuevos recortes podrían convertir la situación en algo crítico rápidamente.

La crisis va más allá del volumen de agua. El bombeo de aguas subterráneas y el transporte de agua fluvial generan más emisiones de carbono que cualquier otra actividad de producción agrícola en el estado, según investigaciones de la UA. Al buscar desesperadamente fuentes de agua alternativas, los agricultores corren el riesgo de agravar el problema que origina la crisis.

Johnson señala que las políticas públicas son parte de la solución.

"Contamos con áreas de gestión activa. Por ejemplo, en Wilcox, el fiscal general del estado tuvo que intervenir y negociar con la industria láctea local porque estaban agotando las aguas subterráneas," comentó Johnson. "Es necesario llevar a cabo este tipo de medidas; las comunidades deben implementarlas para prepararse de cara al futuro."
Unos trabajadores colocan ladrillos de adobe en Awareness Ranch, empleando métodos de construcción tradicionales adaptados al clima desértico. Cortesía de Awareness Ranch.

Cómo se adaptan los agricultores

Ante la escasez de agua y la imprevisibilidad de las estaciones, agricultores como Bock están replanteándose todo, empezando por lo que cultivan.

La ausencia de rábanos y verduras resultó decepcionante, pero le recordó a Bock la importancia de no depender de un solo cultivo y de saber adaptarse cuando surge una crisis.

Ha modificado considerablemente su calendario de siembra tras una temporada de tomates decepcionante el año pasado.

"Empezamos a cultivarlos con dos meses de antelación y salió perfecto," comentó Bock.

No es la única. Tras la difícil y complicada temporada de tomates del año pasado, otros agricultores y productores de semillas están optando por adelantar la siembra de esta hortaliza.

También está apostando por cultivos autóctonos resistentes al calor.

"Variedades más propias de la cocina local... que crecen de maravilla con el calor," señaló. "En verano cultivamos espinaca de Nueva Zelanda porque tolera bien las altas temperaturas."

Bock llegó a esta conclusión mediante el método de prueba y error, mientras que Johnson lo heredó. Su técnica de cultivo en secano, propia de los Hopi, se basa en variedades adaptadas a lo largo de miles de años para sobrevivir únicamente con el agua de lluvia.

"Es como un cactus: puede sobrevivir en esta zona con poca agua porque lleva aquí toda la vida", explicó Johnson. "Lo mismo ocurre con el maíz. Es un cultivo que requiere mucha agua, pero los Hopi llevan 3,000 años cultivándolo y, con el tiempo, se ha adaptado."
Los bancales elevados de Awareness Ranch reflejan los esfuerzos por cultivar alimentos con recursos hídricos limitados en un entorno urbano. Cortesía de Awareness Ranch.

Awareness Ranch también emplea métodos alternativos como la permacultura, la recolección de agua de lluvia, la acuaponía y una gestión responsable de los recursos.

Bock comentó que no está segura de si estos métodos ofrecerán ventajas a largo plazo, pero reconoce que le están reportando beneficios en la actualidad.

Johnson se muestra escéptico ante la dependencia de la escala y la tecnología.

"Siempre tenemos granjas de 3.000 acres o ese tipo de explotaciones que dependen de una fuerte industrialización", señaló. Ya nadie recorre sus campos a pie, añadió, y cuando la industrialización falla debido al calor y la sequía, la gente tendrá dificultades.

Las investigaciones respaldan esta tendencia: entre 1997 y 2017, el tamaño promedio de las explotaciones agrícolas en Arizona disminuyó un 57 %, mientras que el número de granjas aumentó un 127 %, lo que apunta hacia operaciones más pequeñas y sostenibles. 

En cuanto a la financiación, el USDA, Departamento de Agricultura de los EE. UU., otorgó más de $4.7 millones para apoyar la producción de alimentos climáticamente inteligente en Arizona, con el objetivo de reducir las emisiones de dióxido de carbono en 60 millones de toneladas a lo largo del proyecto. [verificar unidad: ¿toneladas métricas?]

Los programas estatales, como la iniciativa de Infraestructura de Sistemas Alimentarios Resilientes del Departamento de Agricultura de Arizona y el Servicio de Conservación de Recursos Naturales de Arizona, también ofrecen apoyo financiero a productores de pequeña escala y a aquellos pertenecientes a comunidades desatendidas.

¿Y ahora qué?

Ninguna de estas soluciones puede sostener el peso por sí sola; sin apoyo político ni financiación pública, su impacto seguirá siendo limitado.

Para las pequeñas explotaciones que ya operan con márgenes reducidos, tanto el coste de adaptarse como el de no hacerlo podrían conducir al mismo resultado.

Unos trabajadores mezclan materiales para la fabricación de ladrillos de adobe en Awareness Ranch, recuperando así una técnica de construcción tradicional del desierto, adecuada para el clima extremo de la región. Cortesía de Awareness Ranch.

Para Johnson, el obstáculo no es sólo político, sino cultural.

"Por más que sea científico y me apasione intelectualmente, a menos que cambiemos nuestro sistema de valores, la forma en que vemos las cosas, la forma en que vemos el agua, la situación seguirá empeorando," afirmó Johnson.

La cuestión ya no es si el cambio climático está afectando a los agricultores de Arizona, señaló Johnson. La pregunta es qué sucederá a continuación.

"El clima hará lo que quiera hacer, lo que la naturaleza... quiera hacer. La cuestión es simplemente: ¿cómo nos adaptamos a esto? ¿Qué tipo de soluciones ideamos?" dijo Johnson.

La supervivencia no depende solo de contar con plantas capaces de resistir condiciones adversas, sino de preservar los vínculos familiares y culturales que han sostenido a las explotaciones agrícolas durante generaciones.

"No importa si la agricultura es industrial, tradicional o de cualquier otro tipo; lo que cuenta son esos valores familiares, esos valores fundamentales que hemos mantenido como pueblo," declaró.

La estrategia de Bock consiste en seguir buscando nuevas plantas y trabajar en armonía con la naturaleza, no en su contra.

"Conservamos todo el material vegetal para enriquecer el suelo, ya que vivimos en el desierto," explicó Bock. "Para sobrevivir en el desierto, hay que trabajar con el desierto."

Emma LaPointe cursa estudios de Periodismo, Ciencias Políticas y Estudios Alemanes en la Universidad de Arizona y es pasante en El Foco de Tucson. Puede contactarla en emma.m.lapointe@gmail.com.

Esta nota fue traducida por Diana Ramos, exalumna de la Universidad de Arizona, Directora de Iniciativas Bilingües y reportera del Foco de Tucson. Contáctala en diana@tucsonspotlight.org.   

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