Tohono O'odham reitera lucha contra muro fronterizo

Un juez federal desestimó la solicitud de la Nación Tohono O'odham para impedir la construcción del muro fronterizo en su reserva, lo que llevó a los líderes tribales a prometer nuevas acciones en medio de una oleada de comentarios racistas en línea.

Tohono O'odham reitera lucha contra muro fronterizo
Un bastón adornado con plumas de águila se encuentra junto a representantes de la Nación Tohono O'odham durante una audiencia celebrada el 22 de julio en Washington D.C., donde los abogados presentaron argumentos en contra de la construcción del muro fronterizo en la reserva de la Nación. Cortesía de la Nación Tohono O'odham.

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La Nación Tohono O'odham afirma que está "considerando todas las opciones posibles" después de que un Tribunal de Distrito de los U.S en Washington D. C. denegara el viernes la solicitud de la tribu para impedir la construcción del muro fronterizo en su reserva, agravando así un conflicto que dura ya varios meses y que también ha provocado una oleada de comentarios racistas en internet.

En un comunicado emitido el 14 de agosto, la dirección ejecutiva de la Nación señaló que el tribunal no evaluó adecuadamente el impacto del muro en las tierras, la cultura y los lugares sagrados de la tribu, haciendo referencia a la destrucción previa en Las Playas Intaglio, Quitobaquito Springs y Monument Hill, se trata de tierras tradicionales situadas fuera de la reserva que fueron profanadas a pesar de que las autoridades federales sabían que estaban protegidas.

Los líderes tribales sostienen que un muro dividiría aún más al pueblo O'odham y se comprometen a seguir impulsando medidas de seguridad fronteriza que no sacrifiquen su patrimonio ni el medio ambiente.

La Nación Tohono O'odham presentó una demanda ante el tribunal de distrito federal el 16 de junio con el objetivo de detener la construcción del muro. Los abogados de la Nación expusieron los argumentos a favor de una medida cautelar el 22 de julio.

"El equipo legal de la Nación ha presentado un caso sólido y agradecemos al tribunal su compromiso de escuchar todos los hechos," declaró el presidente Verlon Jose tras la audiencia de julio. "Tenemos la esperanza de que el peso de las pruebas lleve al tribunal a aprobar la medida cautelar que impida la construcción de este muro, que es un derroche y resulta destructivo." Jose también expresó su agradecimiento al condado de Pima, a la ciudad de Tucson, al Congreso Nacional de Indios Americanos, así como a las tribus y particulares de todo el país por su apoyo.

El juez Richard Leon denegó la solicitud para proteger las tierras de la construcción federal, dictaminando que es poco probable que la Nación prospere en el fondo de sus reclamaciones: que los contratistas están invadiendo tierras tribales y que los límites de la reserva han sido alterados ilegalmente.

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Verlon Jose, presidente de la Nación Tohono O'odham, conversa con miembros de la delegación de la Nación tras una audiencia judicial celebrada el 22 de julio en Washington D.C. Cortesía de la Nación Tohono O'odham.

El 7 de agosto, la Nación anunció la colocación de letreros de "prohibido el paso" en toda la reserva, tras enterarse de que contratistas federales encargados de la construcción del muro fronterizo podrían intentar acceder a tierras tribales sin autorización. El aviso subrayaba que los miembros de la Nación Tohono O'odham podían seguir desplazándose con normalidad y que la restricción se aplicaba únicamente a personas ajenas a la tribu vinculadas a la construcción del muro.

Al día siguiente, la Nación emitió una aclaración adicional, enfatizando que el cierre no constituía una prohibición generalizada. La Nación permanecía abierta para actividades oficiales y "actividades adecuadas para visitantes," incluyendo a miembros de la tribu, residentes y empleados no tribales, viajeros en carreteras públicas, invitados, proveedores autorizados, así como clientes y personal del Desert Diamond Casino.

La restricción se aplica específicamente a contratistas y subcontratistas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no autorizados, así como a cualquier persona que intente acceder a tierras de la Nación para realizar obras del muro fronterizo; dichas personas serán advertidas, informadas de que estaban invadiendo propiedad privada y escoltadas fuera del lugar por las fuerzas del orden, enfrentándose a posibles consecuencias legales.

Tras el aviso de la Nación sobre la prohibición de acceso, las reacciones en redes sociales y medios que cubrían la noticia incluyeron comentarios hostiles y despectivos: algunos califican la demanda como una afrenta a la seguridad nacional, otros rechazaban de plano la soberanía tribal o empleaban expresiones que instaban a los críticos no indígenas a "volver a donde vinieron."

Este tono refleja una frustración más amplia y arraigada que los pueblos indígenas han expresado ante el desconocimiento generalizado, histórico, jurídico y geopolítico, sobre las naciones nativas que habitaban lo que hoy es Estados Unidos mucho antes de su fundación.

La hostilidad en línea hacia la demanda de la Nación refleja un patrón más amplio: el gobierno de Estados Unidos tiene un historial de militarizar su respuesta cuando las naciones indígenas intentan hacer valer sus derechos soberanos o los estipulados en tratados.

Miembros de la delegación de seguridad fronteriza de la Nación Tohono O'odham y sus partidarios observan durante una audiencia celebrada el 22 de julio en el Tribunal de Distrito de los U.S. en Washington D. C. Cortesía de la Nación Tohono O'odham.

Miembros de la Guardia Nacional equipados con material antidisturbios dispararon proyectiles de pimienta contra la multitud durante la protesta de Black Hills en 2020, parte de una manifestación para reclamar tierras que, según dictaminó la Corte Suprema, habían sido confiscadas ilegalmente en 1980.

Durante las protestas contra el oleoducto Dakota Access en 2016, la Guardia Nacional desplegó cañones de agua a temperaturas bajo cero, roció con gas pimienta a manifestantes mientras oraban, disparó balas de goma y utilizó granadas aturdidoras contra los participantes.

Más recientemente, en 2024, una cabalgata destinada a crear conciencia sobre la situación de la tribu Muwekma Ohlone, no reconocida a nivel federal, se tornó violenta cuando la policía de Washington D. C. agredió a niños, ancianos y mujeres del grupo y amenazó con sacrificar a los caballos. Existen muchos otros ejemplos.

Una enmienda de 1927 a la ley federal establece que solo el Congreso tiene la autoridad para modificar los límites territoriales de las tribus, y no el poder ejecutivo.

El escrito complementario presentado por la Nación ante el tribunal reiteró este argumento, señalando que la ley que autorizaba la construcción del muro fronterizo no incluía una aprobación explícita del Congreso para tomar tierras de la reserva. Durante décadas, la Nación Tohono O'odham ha colaborado con el DHS y la Patrulla Fronteriza para ayudar a asegurar la frontera internacional, y sus tierras son anteriores a la existencia de Estados Unidos y México por siglos.

"Seguiremos impulsando soluciones fronterizas basadas en el sentido común que brinden seguridad sin destruir nuestro patrimonio ni nuestro entorno natural, tal como siempre lo hemos hecho," declaró la Nación el 14 de agosto. "Nos sentimos bendecidos por contar con el apoyo de nuestra gente y de otros aliados mientras defendemos lo que es justo y nos oponemos a lo que es injusto."

Katherine Martinez es una estudiante de periodismo de origen nativo Kickapoo-Potawatomi en la Universidad de Arizona y pasante en El Foco de Tucson. Puede contactarla en martinezk29@arizona.edu.

Esta nota fue traducida por Priscilla Daniel.

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