Pruebas asequibles para mascotas en laboratorio de Tucson
El Laboratorio de Diagnóstico Veterinario de Arizona, en Tucson, ofrece pruebas asequibles para detectar rabia, fiebre del valle y otras enfermedades en animales, con precios que comienzan en solo $51.
Ubicado cerca de la salida de Miracle Mile de la Interestatal 10, un laboratorio del que la mayoría de los dueños de mascotas nunca han oído hablar lleva desde 1957 realizando pruebas de rabia, gripe aviar y una lista creciente de enfermedades zoonóticas, ofreciendo atención sin cita previa y resultados desde $51.
El Laboratorio de Diagnóstico Veterinario de Arizona es una instalación estatal que opera dentro de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Arizona. Analiza muestras de mascotas, ganado y animales silvestres para diagnosticar enfermedades, investigar brotes y proteger la salud pública, enviando muestras al Departamento de Agricultura de los EE.UU.
También contribuye a la formación de estudiantes en prácticas de la Universidad de Arizona.
El laboratorio analiza una variedad de enfermedades animales, desde la gripe aviar hasta enfermedades zoonóticas como la rabia, y también realiza pruebas para detectar Heterobilharzia americana (HA), un parásito transmitido por caracoles del río Colorado que causa infecciones en los perros.
El laboratorio se enorgullece de actuar como la primera línea de defensa de Tucson ante la creciente probabilidad de propagación de enfermedades zoonóticas debido a las pandemias y al cambio climático. Acepta envíos de muestras procedentes de todo el sureste de Arizona, el área metropolitana de Phoenix e incluso de otros estados.
El laboratorio admite visitas sin cita previa y citas para el mismo día, siguiendo procedimientos de identificación estándar basados en el diagnóstico morfológico. Las muestras pueden presentarse de diversas formas, desde hisopos y heces hasta fetos y cuerpos de animales completos.
El sitio web del laboratorio ofrece formularios de envío rellenables para mayor comodidad, incluida una página específica para la fiebre del valle. Una prueba canina genérica cuesta desde $51 dólares, aunque los precios varían según el análisis, y los resultados pueden enviarse directamente al veterinario de la mascota.
"Nuestra misión es brindar servicios de diagnóstico a productores y propietarios de animales en Arizona para apoyar al sector ganadero," afirmó el director del laboratorio, el Dr. Yan Zhang. "Nuestra segunda misión es realizar pruebas de vigilancia tanto en animales locales como para detectar enfermedades animales exóticas.”
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Zhang se especializa en biología y diagnóstico molecular, y ha publicado más de 40 artículos científicos.
El laboratorio abarca una amplia gama de disciplinas, como patología, micología, histología y serología, pero se especializa en microbiología, citología, histopatología, diagnóstico molecular y necropsias.
Contribuye a mantener la actividad de pequeñas empresas al mejorar la seguridad alimentaria y trabajar en estrecha colaboración con el sector ganadero y la fauna silvestre. Las muestras pueden provenir de prácticamente cualquier lugar, incluidos, quizás sorprendentemente, los zoológicos locales.
"De hecho, también realizamos análisis para elefantes," señaló Zhang.
Muchos propietarios de mascotas acuden al laboratorio para diagnosticar infecciones; allí, el personal realiza cultivos bacterianos y ofrece orientación sobre el tratamiento, aunque Zhang subrayó la importancia de mantener a los animales al día con las vacunas generales, especialmente la de la rabia.
Zhang, quien llegó a Arizona hace cuatro años procedente de Ohio (y anteriormente de Washington), comentó que la mayoría de los animales analizados en el laboratorio son animales de compañía, lo cual refleja sus estrechos vínculos con la Universidad de Arizona. El laboratorio recibe financiación federal del USDA y la FDA, y colabora con el CDC.
Actualmente, el laboratorio acoge a cinco estudiantes en prácticas de la Universidad de Arizona como parte de un programa de estudio y trabajo. Los estudiantes ayudan en la atención al público y adquieren experiencia en su campo colaborando con patólogos o técnicos.
El laboratorio cuenta con la acreditación de la Asociación Estadounidense de Diagnóstico de Laboratorios Veterinarios (AAVLD) y es miembro de la Red Nacional de Laboratorios de Sanidad Animal del USDA, así como de la Red de Investigación y Respuesta de Laboratorios Veterinarios de la FDA.

Para los dueños de mascotas en Tucson como Celena Santa Cruz, esa credibilidad se traduce en tranquilidad diaria.
Santa Cruz, propietaria de Bark 'N Berry, una boutique y salón de belleza canina en Tucson, conoció el laboratorio mientras trabajaba en Banfield Pet Hospital, donde actualmente tiene contratado un plan de bienestar para sus tres perros: Bella, Pablo y Xena.
Tras notar que una de sus perras cojeaba, pidió a su veterinario que le extrajera sangre y llevó la muestra, conservada en hielo, al laboratorio de diagnóstico para analizarla en busca de la fiebre del valle; se trata de una infección fúngica propia del suroeste que los perros contraen al escarbar en la tierra e inhalar esporas.
"Son rápidos, eficientes y profesionales," afirmó Santa Cruz.
Las pruebas para detectar la fiebre del valle pueden costar más de $175 en una clínica veterinaria y, en el caso de los perros que dan positivo, la mayoría de los veterinarios recomienda repetir el análisis cada 180 días, ya que la infección nunca desaparece por completo.
"Dado que la fiebre del valle es prácticamente una enfermedad crónica, (muchos) dueños no tratan adecuadamente a sus perros porque no pueden permitirse pagar una prueba de $200," señaló Santa Cruz. "Es muy lamentable, porque si la fiebre del valle no se trata, puede ser mortal."
Con un precio de solo $51 por prueba, las tarifas del laboratorio de la UA ofrecen una alternativa distinta.
"Me sorprendió que no se supiera lo fácil que resulta el proceso," comentó Santa Cruz. "Simplemente rellenas un formulario e indicas qué prueba deseas realizar de entre cientos de tipos diferentes."
Para Santa Cruz, quien compartió su experiencia con el laboratorio de la UA en Instagram, esa accesibilidad se ha convertido en parte de la atención que brinda a sus propios perros y en una recomendación que ahora hace a otros dueños de mascotas que deben gestionar los costos de la atención veterinaria.
Lily Cottam es estudiante de periodismo en la Universidad de Arizona y pasante en El Foco de Tucson.
Esta nota fue traducida por el equipo bilingüe de El Foco de Tucson.
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