Una fuerza emergente en la escena hardcore de Tucson
Nacida de improvisaciones musicales en patios traseros, la banda de hardcore indígena Thamju se está consolidando como una nueva fuerza poderosa en la escena del metal de Tucson, fusionando raíces culturales, comunidad y emoción pura en su sonido.
Thamju se formó como muchas otras bandas: sin planificación, sin presiones y casi por pura casualidad.
Lo que comenzó como unas cuantas sesiones improvisadas en el patio trasero entre amigos se ha convertido en una de las voces más potentes y destacadas de la escena del metal y el hardcore de Tucson.
Hoy en día, Thamju se presenta como una banda de hardcore indígena arraigada en la comunidad, la cultura y la energía pura que unió a sus miembros desde el principio.
Thamju está formado por el vocalista Warren Mattias, el baterista Angel Rain Nunez, el guitarrista Scout Henry y el bajista Damien Carlos.
“Todo empezó con Warren,” dijo Rain. “Él tenía una batería, pero no podía tocarla en Tucson, así que venía aquí y simplemente improvisábamos. Con el tiempo, la cosa se puso seria, y empezamos a componer nuestras propias canciones.”
Las improvisaciones musicales informales evolucionaron poco a poco hacia algo mucho más intencional, ya que a Mattias y Rain pronto se les unieron el bajista Carlos y el guitarrista Henry.
“Al principio, todo empezó como una diversión,” dijo Henry. “Creo que cuando conseguimos nuestro primer concierto, fue cuando la cosa se puso seria. Tuvimos que pensar: ¿qué vamos a escribir? No teníamos mucho material, pero aprovechamos lo que teníamos y seguimos adelante.”
El nombre Thamju representa tanto una frase familiar de Thamju como un vínculo con sus raíces culturales.
“Se me ocurrió a mí,” dijo Rain. “Había varios nombres en la lista, pero Thamju fue el que se quedó. Básicamente significa ‘no hagas eso’ o ‘si te metes en líos, atente a las consecuencias.’ Es algo que todos sabemos.”

Para el grupo, el nombre refleja el espíritu de la banda: una energía nacida en la reserva que no teme ser ruidosa, orgullosa y abiertamente indígena. Sus conciertos encarnan ese mismo espíritu: puros, emotivos e intensos.
“La gente siempre pregunta qué significa o cómo se pronuncia,” dijo Rain. “Se lo explicamos, y siempre les hace gracia. Pero para nosotros, también se trata de mostrar nuestra lengua y nuestra cultura a la gente. De recordarles que seguimos aquí.”
Para Thamju, el hardcore indígena es mucho más que un simple sonido. Es una forma de expresar identidad, emociones y sentido de comunidad.
“Es la agresividad de los jóvenes, sea cual sea la situación por la que estén pasando en su vida personal,” explicó Angel.
Rain señaló que los jóvenes en particular se enfrentan a una amplia gama de desafíos que afectan su bienestar espiritual, emocional y mental.
“Esta escena les brinda un espacio para desahogarse,” dijo. “Lo veo en los conciertos, los jóvenes liberando su agresividad, desatándose.”
Para Henry, el hardcore indígena es tan simple como suena.
“Simplemente somos indígenas haciendo música hardcore,” dijo. “Estamos demostrando de lo que es capaz la reserva.”
Las influencias de la banda son tan variadas como su sonido. Rain se inspira en el jazz, el R&B e incluso el rap.
“Me encanta Tech N9ne,” dijo. “Y el jazz. Hay algo especial en la batería.”
Henry aporta elementos de thrash y metal a la mezcla.
“Crecí escuchando Megadeth, Municipal Waste, Exodus,” dijo. “Me encantan esos riffs contundentes. Pero ahora me gusta el slam metal, bandas como Peeling Flesh o Jesus Piece. Música que pega fuerte.”
Las raíces musicales de Carlos son más melódicas.
“En el instituto me gustaba el pop-punk,” dijo. “Citizen, Neck Deep, Being as an Ocean… Me encantaba cómo sonaba el bajo.”
Su música es mucho más que simple sonido. Es una vía de escape para todo lo que llevan dentro. Para los miembros de Thamju, el hardcore ha sido una forma de procesar sus emociones y encontrar conexión.
“Aporta unidad,” dijo Angel. “Bandas como Poison the Well me ayudaron mucho. No se trataba solo de agresividad, también era algo emocional. Me ayudó a no reprimir mis sentimientos. Y en un concierto de hardcore, ese es el lugar perfecto para desahogarse. Es terapéutico.”
La comunidad que han creado en torno a su música refleja esa misma energía. En sus conciertos, el público no solo escucha, sino que también participa.
“Hay algo especial en ver a la gente moverse al ritmo de tu música,” dijo Henry. “Antes, la gente no sabía qué esperar. Pero ahora, saben cuándo empezar a bailar. Se saben las canciones. Es algo increíble, la verdad.”
Thamju se ha convertido en un referente en la escena local del metal y el hardcore, donde las bandas indígenas están ganando cada vez más visibilidad. Sus conciertos atraen tanto a caras conocidas como a nuevos seguidores.
“Vemos a los mismos de siempre que vienen a todos los conciertos,” dijo Henry. “Pero también traen gente nueva. Está creciendo, no solo en Tucson, sino en todas partes. Queremos que nuestros conciertos sean un lugar seguro, un lugar donde puedas disfrutar y ser tú mismo.”

El alcance de la banda ahora se extiende más allá de Arizona. Su primera actuación en Albuquerque dejó una huella que ninguno de ellos olvidará.
“Cuando tuvimos un problema técnico y escuchamos los gritos de guerra, fue increíble,” dijo Rain. “Escuchar eso de la multitud... Es como si dijéramos: ‘Esto es nuestro.”
Henry estuvo de acuerdo.
“Es un honor escuchar eso,” dijo. “Me recuerda a nuestros orígenes, como ir a la batalla. Te motiva, te da ganas de jugar con más intensidad. Es una bendición.”
La trayectoria de la banda les ha permitido conectar con grupos indígenas y locales de todo el suroeste, entre ellos Gun Game, Nowehji, Heresy, Treaty, Sacred Path y Murder Rate.
Thamju también destacó la influencia de Shadow Enos de Murder Rate, quien ayudó a crear oportunidades para los artistas indígenas.
“Son mis amigos,” dijo Angel. “Siempre nos demuestran su cariño, y nosotros hacemos lo mismo. Es algo mutuo. Nosotros los apoyamos, ellos nos apoyan. De eso se trata: de apoyarnos mutuamente.”
De cara al futuro, la banda se centra en un objetivo principal: grabar su primer EP.
“Empezamos como una banda de música en vivo,” dijo Henry. “Ahora queremos dar a conocer nuestra música. Ya tenemos merchandising y conciertos programados.”
Thamju espera que esta grabación le abra nuevas puertas y le brinde aún más oportunidades para actuar.
“Solo queremos seguir creciendo,” dijo Rain. “Más canciones, más conciertos, más de todo.”
Trinity Norris es la fundadora de O’odham Media y tiene una maestría en Estudios de Medios Globales de la Universidad de Arizona.
Esta nota fue traducida por los pasantes de la preparatoria San Miguel y editada por Diana Ramos, exalumna de la Universidad de Arizona, Directora de Iniciativas Bilingües y reportera del Foco de Tucson. Contáctala en diana@tucsonspotlight.org.
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