Panel debate confianza y verdad en medios locales
Un panel compuesto por periodistas, académicos y líderes comunitarios debatió sobre la verdad y la confianza en los medios de comunicación, el auge de la inteligencia artificial y el futuro de las noticias locales durante el foro anual de desayuno de la Liga de Mujeres Votantes.
Periodistas, académicos y líderes comunitarios se reunieron durante un desayuno el mes pasado para abordar una interrogante que toca el corazón mismo de la democracia estadounidense: ¿puede el público seguir confiando en lo que lee, ve y encuentra al navegar por sus pantallas?
La League of Women Voters of Greater Tucson organizó el pasado 6 de marzo su 13.º foro anual de desayuno Issues and Eggs, reuniendo a un panel de expertos para debatir sobre la verdad y la confianza en los medios de comunicación, en un contexto marcado por la desinformación en las redes sociales, la inteligencia artificial y las inquietudes en torno a la Primera Enmienda.
Los panelistas reflexionaron sobre qué define al periodismo, los desafíos que enfrenta la cobertura de noticias locales y cómo los consumidores de noticias pueden distinguir los hechos de la ficción en un mundo donde los medios son más accesibles que nunca.
Betsy Boggia, presidenta de la LWV Tucson, inauguró el evento dando lectura a la Primera Enmienda y recordando a los asistentes sus derechos constitucionales.
“Eso parece abarcar gran parte de lo que actualmente se encuentra bajo ataque,” comentó ella.
A partir de ese punto, la conversación giró en torno a las fuerzas que están transformando la manera en que la información llega al público.
La panelista Diana Daly, vicedecana de Asuntos Académicos de la Universidad de Arizona, señaló que la inteligencia artificial está generando un impacto sin precedentes en la información pública. Destacó que esta tecnología ha dependido desde hace tiempo de algoritmos de caja negra: sistemas cuyo código y procesos de toma de decisiones permanecen ocultos para los usuarios y, a menudo, incluso para los propios desarrolladores.

Daly afirmó que esto refleja una filosofía más amplia del desarrollo tecnológico: una que prioriza el crecimiento por encima de los mecanismos de control y seguridad; una tendencia que, según señaló, se aceleró durante y después de las elecciones de 2016.
“Y lo que eso significa es que el lucro termina siendo, en efecto, el eje central de estas tecnologías,” dijo Daly. “Incluso si se utilizan con fines informativos a diferencia de una biblioteca, el propósito de esta irrupción tecnológica ha sido, y seguirá siendo, la captación de la atención del usuario.”
Daly señaló que el concepto de captación significa cosas distintas para cada usuario: desde la revelación que supone descubrir una nueva perspectiva hasta el simple refuerzo de las creencias preexistentes. Sin embargo, en ambos casos, el objetivo de la tecnología es mantener a los usuarios conectados para maximizar los ingresos por publicidad y la venta de datos.
Tim Steller, columnista de opinión del Arizona Daily Star, reflexionó sobre los cambios que ha experimentado la cobertura mediática a lo largo de su carrera. Describió cómo el elevado coste de la tecnología, la producción, el personal y la distribución generaba antaño unos “guardianes” de la información naturales: un reducido grupo de medios de comunicación que controlaba el flujo informativo y obtenía beneficios de dicha posición.
Steller argumentó que el fin de la era de los guardianes hizo que los medios de comunicación fueran más accesibles, aunque señaló que esto conllevó ciertas contrapartidas. Cualquiera que utilice las redes sociales puede presentarse como periodista observó, lo cual no siempre garantiza la calidad ni la veracidad de sus reportajes.
“Creo que, poco a poco, la gente dejó de darle tanta importancia al asunto,” comentó Steller. “A medida que la gente se sentía cada vez más atraída por esta tecnología cuya naturaleza es cada vez más adictiva, se fue alejando de las noticias locales y de los medios tradicionales a los que estábamos acostumbrados. Y, francamente, ya no se nos necesitaba tanto.”
Por otra parte, señaló que la prensa informara sin espíritu crítico sobre la versión del presidente acerca del incidente del golfo de Tonkín, la cual resultó ser falsa posteriormente,constituía un ejemplo de por qué el fin de la era de los guardianes de la información podría considerarse un avance positivo.
“Ese es el tipo de cosas que, hoy en día, no ocurrirían; sencillamente porque hay demasiadas miradas puestas en ello, demasiadas formas de observar, de obtener datos y de verificar los hechos,” concluyó Steller.
Los panelistas coincidieron en que las noticias locales son vitales para contrarrestar el retroceso democrático. Chelsea Curtis, reportera de Arizona Luminaria quien se centra en el tema de las mujeres indígenas desaparecidas y asesinadas mediante un periodismo basado en datos, señaló que las narrativas se pierden en el actual panorama mediático, fuertemente politizado.
“Escuchar directamente a la comunidad, estar inmerso en ella y tratar verdaderamente de llegar al fondo de sus problemas centrándose en ello, manteniéndose firme y reportando sobre ello, creo que eso contribuye enormemente a generar confianza. Contribuye en gran medida a establecer una conexión genuina,” afirmó Curtis.
También abordó la tensión existente entre los periodistas poco familiarizados con las operaciones corporativas y el modelo empresarial dentro del cual se ven obligados a trabajar, argumentando que un modelo sin fines de lucro resultaría mucho más productivo para el periodismo en su conjunto.
Patty Machelor, profesora de periodismo de la Universidad de Arizona, también abogó por un modelo de noticias sólido y sin fines de lucro, señalando que la presión de armar un presupuesto y la incertidumbre de si este se mantendrá a flote distrae de la labor periodística propiamente dicha.
“El modelo de noticias sin fines de lucro será, probablemente y esperemos que así sea, lo que nos ayude a avanzar en el fortalecimiento de la democracia,” expresó Machelor.
Lo que más se ha perdido, añadió, es la cobertura intensiva del gobierno local y de los tribunales; una cobertura que vaya más allá de que los periodistas aparezcan únicamente después de que una noticia ya haya captado la atención pública.
Su modelo ideal, explicó, combinaría una plantilla amplia con el enfoque tradicional de asignar a un solo reportero a una fuente específica como el concejo municipal, a fin de garantizar una cobertura exhaustiva.
Ian Stash es estudiante de periodismo en la Universidad de Arizona y pasante en El Foco de Tucson. Puede contactarlo en istash@arizona.edu.
Esta nota fue traducida por los pasantes de la preparatoria San Miguel y editada por Diana Ramos, exalumna de la Universidad de Arizona, Directora de Iniciativas Bilingües y reportera del Foco de Tucson. Contáctala en diana@tucsonspotlight.org.
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