Tucson elegida para iniciativa nacional contra violencia
Tucson es una de las cinco ciudades de EE. UU. elegidas para la iniciativa Scaling Safety, un esfuerzo nacional destinado a reducir la violencia mediante alianzas entre líderes municipales y organizaciones comunitarias.
La ciudad de Tucson está ampliando su enfoque comunitario para la prevención de la violencia tras haber sido seleccionada como una de las cinco ciudades a nivel nacional para participar en la iniciativa Scaling Safety, respaldada por el Departamento de Justicia.
Scaling Safety es una iniciativa nacional conjunta entre Just Safe y el Community-Based Public Safety Collective, cuyo objetivo es fortalecer las alianzas entre las organizaciones comunitarias y los líderes de la ciudad para interrumpir la violencia y coordinar estrategias y recursos que complementen la labor policial.
Tucson fue seleccionada como ciudad asociada en la iniciativa Scaling Safety en parte debido a programas como Safe City Initiative y al enfoque de la ciudad en abordar las causas fundamentales de la violencia.
"La iniciativa Scaling Safety fue creada y se está implementando para ampliar y fortalecer las estrategias de seguridad de base comunitaria que han demostrado ser eficaces para prevenir la violencia, apoyar a las víctimas sobrevivientes y poner en el centro a aquellas personas con mayor riesgo de sufrir daños," declaró Shundrea Trotty, Directora de Desarrollo Organizacional, durante una conferencia de prensa celebrada el 5 de marzo. "Nuestro trabajo comienza con una premisa sencilla: la seguridad no se logra a través de un solo sistema. Se logra cuando la prevención, la intervención y la aplicación de la ley trabajan de manera conjunta."
La alcaldesa Regina Romero destacó la labor realizada por la Oficina de Prevención e Intervención de la Violencia de la ciudad, el programa Violence Interruption and Vitalization Action y Safe City Initiative, señalando que dichos esfuerzos fueron clave para la selección de la ciudad.
Romero señaló un marcado aumento en los delitos violentos entre 2023 y 2024. Este ciclo de violencia es precisamente el que, según afirman los funcionario
"El principal factor predictivo de la violencia futura es haber sido víctima, testigo o haber estado involucrado en actos de violencia en el presente," afirmó Brittany Peterson, Coordinadora de Prevención de la Violencia del Departamento de Policía de Tucson. "Y, a menudo, el riesgo de convertirse en víctima o en agresor es intercambiable."

Romero señaló a varias organizaciones locales sin fines de lucro que se han sumado a la ciudad en sus esfuerzos, entre ellas Flowers and Bullets, Boys to Men y Goodwill of Southern Arizona.
“La prevención de la violencia es una responsabilidad compartida, y Tucson está a la vanguardia en el condado gracias a este esfuerzo colaborativo con nuestros programas comunitarios, las fuerzas del orden, las empresas locales y las organizaciones sin fines de lucro,” afirmó Romero.
Jacob Robles, cofundador del colectivo Flowers and Bullets, habló sobre la labor que su grupo ha realizado a lo largo de los últimos 14 años. Flowers and Bullets trabaja en las comunidades gestionando 9.5 acres de huertos comunitarios y promoviendo prácticas culturales tradicionales, el arte y la sostenibilidad; herramientas que, según sus miembros, resultan fundamentales en la lucha contra la violencia.
“Hemos observado, y creemos firmemente, que estas herramientas son esenciales para generar seguridad en nuestras comunidades,” señaló Robles.”Hemos notado que los vínculos que hemos forjado con nuestros vecinos, las relaciones que hemos construido, han contribuido de manera natural a mejorar la seguridad pública en general.”
Erica Smith, directora ejecutiva de Boys to Men Tucson, explicó que el objetivo de su organización es brindar mentoría y fomentar lazos afectivos entre niños, hombres y personas que se identifican con la masculinidad. Dado que los hombres suelen enfrentar algunas de las consecuencias más graves relacionadas con la violencia, el encarcelamiento, las medidas disciplinarias escolares y los problemas de salud mental no tratados, la organización trabaja para dotarlos con las herramientas necesarias para hacer frente a dichas problemáticas.
Boys to Men emplea círculos de mentoría restaurativa para crear entornos en los que los participantes puedan desarrollar habilidades emocionales y establecer relaciones con adultos de confianza.
“Fundamentamos nuestro trabajo en el modelo socioecológico porque reconocemos que la prevención debe llevarse a cabo en múltiples niveles,” afirmó Smith. “Las relaciones individuales, los grupos de pares, las escuelas, las familias y las personas de nuestra comunidad.”
La colaboración de la ciudad con Goodwill of Southern Arizona se vio reforzada por dos subvenciones del Departamento de Justicia y dos subvenciones de la Nación Tohono O’odham.
Lance Meeks, vicepresidente de Participación Comunitaria de Goodwill of Southern Arizona, habló sobre el aprendizaje adquirido al observar cómo las comunidades con las que trabaja se han visto afectadas por la violencia a lo largo de muchos años, así como sobre las estrategias que la policía ha empleado para abordar dichos problemas.

Dijo que este trabajo ha ayudado a canalizar las remisiones a la policía cuando ha sido apropiado, al tiempo que ha brindado a los agentes oportunidades para forjar relaciones dentro de la comunidad. Meeks añadió que la experiencia ayudó a su equipo a aprender y crecer, subrayando la importancia de contratar a personas de la propia comunidad que cuenten con experiencia vivida.
“Hemos perdido a muchos jóvenes en esta comunidad a causa de la violencia armada,” afirmó Meeks. “Sentimos que esta era una oportunidad para seguir generando un impacto positivo en nuestra comunidad.”
Isaac Durgin, Coordinador de Enriquecimiento Comunitario de la ciudad de Tucson, habló sobre su crianza en South Tucson y recordó una ocasión en la que falleció un amigo suyo, un padre de 16 años que vivía en su mismo barrio.
Durgin, quien era joven en aquel entonces, relató que él y sus amigos tomaron sus armas con la intención de atacar a otro barrio al que consideraban responsable de la muerte.
Sin embargo, al hablar con la familia de su vecino fallecido, se enteró de que este había muerto a causa de una sobredosis de drogas. Durgin señaló que ese tipo de suposiciones reflejaba una mentalidad imperante en su barrio que contribuía a alimentar el ciclo de violencia.
“He tenido que enterrar a muchos amigos; llevo los últimos 20 años realizando labores de prevención. ¿Y saben qué es lo más increíble? Que, a pesar de todo lo que he visto, el problema sigue ahí fuera. Sigue ocurriendo,” comentó Durgin. “Sé que he logrado ayudar a algunas personas, y por ello me siento agradecido; pero, desde mi perspectiva, sigue siendo una situación abrumadora.”
Durgin explicó que la respuesta institucional ante la violencia durante su generación consistía en imponer condenas de varias décadas de prisión como parte de grandes redadas antidrogas; un destino que, según relató, sufrieron muchos de sus amigos antes siquiera de cumplir los 18 años.
“¿Y saben qué sucedió después? Que las drogas continuaron, y la violencia también,” afirmó Durgin.
Comentó que, al asumir su cargo actual, arrastraba un escepticismo profundamente arraigado respecto al sistema; sin embargo, se ha sentido alentado al ver que las organizaciones con las que ha colaborado generan un impacto positivo en la comunidad, en lugar de limitarse a reaccionar ante la violencia o el tráfico de drogas. Asimismo, expresó su esperanza de que compartir su propia trayectoria, y la transformación que experimentó desde su juventud, sirva de ejemplo para los amigos de aquella época.
“Soy un firme convencido de la necesidad de invertir en iniciativas comunitarias para la interrupción de la violencia,” afirmó Romero. “Creo que la prevención funciona, que la inversión en los jóvenes debe cimentarse en la educación pública y que las organizaciones sin fines de lucro que trabajan con la juventud nos ayudarán a construir una ciudad aún más segura y vibrante para todos.”
Ian Stash es estudiante de periodismo en la Universidad de Arizona y pasante en El Foco de Tucson . Puede contactarlo en istash@arizona.edu.
Esta nota fue traducida por los pasantes de la preparatoria San Miguel y editada por Diana Ramos, exalumna de la Universidad de Arizona, Directora de Iniciativas Bilingües y reportera del Foco de Tucson. Contáctala en diana@tucsonspotlight.org.
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