Cumbre del calor destaca riesgos en casas móviles
Los expertos que participaron en la cumbre anual sobre el calor de Tucson analizaron los riesgos del calor en interiores de los parques de casas móviles, las deficiencias en la regulación de los servicios públicos y los impactos del calor extremo prolongado en la salud.
A medida que el calor extremo se afianza en Tucson, investigadores de salud pública, defensores de la vivienda y funcionarios estatales se reunieron a principios de este mes para examinar quiénes corren mayor riesgo y por qué los sistemas existentes siguen siendo deficientes.
La tercera cumbre anual sobre el calor de la ciudad, celebrada el pasado 7 de febrero, puso el foco en el calor en el interior de los parques de casas móviles, en las lagunas en la regulación de los servicios públicos y en nuevas investigaciones que revelan el impacto acumulativo que la exposición prolongada al calor puede tener en el organismo.
A pesar de estas deficiencias, los expertos también destacaron soluciones y estrategias para reducir el impacto del calor extremo en las comunidades vulnerables.
“No hay otra ciudad en Estados Unidos que esté organizando una cumbre sobre el calor tan continua como esta con la variedad de colaboradores que tenemos, así que creo que es algo de lo que podemos estar muy orgullosos,” afirmó Ladd Keith, profesor asociado de la Universidad de Arizona, director de la Iniciativa de Resiliencia al Calor e investigador asociado del Centro Udall.
La investigación de Keith se centra en la planificación, las políticas y la gobernanza en materia de calor.
Esta investigación subraya cómo la exposición prolongada al calor no afecta a todos los residentes por igual. La exposición prolongada al calor puede afectar a una amplia gama de personas, en particular a comunidades vulnerables como los trabajadores de la construcción y los residentes de parques de casas móviles.
“Existen múltiples causas e impactos de estas peligrosas temperaturas interiores, que pueden alcanzar los 111 grados dentro de una vivienda,” afirmó Raye Winch, defensora legal comunitaria certificada de Poder Casas Móviles y directora de políticas y estrategia de la Alianza de Tucson para la Justicia en la Vivienda.
Winch, pasante legal del Centro de Derecho de Economías Sostenibles, está autorizada para brindar asesoramiento legal de alcance limitado en materia de vivienda y desalojo. En la cumbre, se centraron en la regulación de los servicios públicos que afecta a los residentes de casas móviles.

Algunos parques de casas móviles funcionan con un sistema de medidor maestro, lo que significa que los servicios públicos se suministran a un medidor centralizado propiedad del parque.
“Los residentes pagan los servicios públicos directamente al parque, en lugar de a la compañía eléctrica, lo que significa que no tienen número de cuenta,” dijeron. “No pueden acceder a descuentos para personas de bajos ingresos.”
Además, los residentes de estos parques de casas móviles con medidor maestro carecen de las mismas protecciones regulatorias que un cliente directo de servicios públicos y pueden ser desalojados por falta de pago, según Winch.
“La ley de Arizona exige que los parques de casas móviles proporcionen un servicio público adecuado y prohíbe cobrar más que si el residente fuera un cliente directo,” dijo Winch. “¿Pero quién hace cumplir estas leyes?”
Ni la compañía eléctrica ni la Comisión de Corporaciones de Arizona tienen jurisdicción para verificar el estado del medidor, según Winch.
Si bien persisten las dudas sobre la supervisión y la aplicación de la ley, los panelistas afirmaron que la regulación es solo una parte de la crisis de calor más amplia.
En cuanto al impacto del calor extremo en la salud, el Dr. Robert Meade, fisiólogo térmico del Departamento de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, analizó cómo responde el cuerpo al calor extremo y destacó los hallazgos de su investigación.
La investigación de Meade combina la termofisiología y la epidemiología de campo para estudiar la tolerancia humana al calor y apoyar estrategias comunitarias de adaptación al calor.
“Durante la última década, aproximadamente, he dedicado la mayor parte de mi investigación a reflexionar sobre esta pregunta ‘¿Por qué el calor daña a más personas?’” afirmó Meade.

Regular la temperatura interna es esencial para la supervivencia humana, afirmó Meade. Los sistemas del cuerpo, desde las células individuales hasta los órganos principales, funcionan dentro de un rango de temperatura estrictamente controlado.
“Estos procesos buscan garantizar que, en cualquier mes, la cantidad de calor que ganamos se equilibre con la que perdemos,” explicó.
Este equilibrio constante es impulsado por receptores térmicos, principalmente en el cerebro y la piel, que indican al cuerpo que active los mecanismos de respuesta al calor, explicó Meade. Estas respuestas incluyen un aumento del flujo sanguíneo y la producción de sudor.
“Si nos encontramos ante una situación o un estrés térmico tan extremo que nuestro sistema de regulación térmica se ve completamente superado, la temperatura sube y sube,” explicó. “Esto provoca un golpe de calor.”
Las respuestas térmicas funcionan como un ciclo de retroalimentación negativa, lo que significa que el cuerpo trabaja para mantener y estabilizar su temperatura interna en lugar de amplificarla.
A través de su investigación, Meade descubrió que las personas pueden seguir sufriendo enfermedades y lesiones relacionadas con el calor a temperaturas más bajas. Dijo que esto podría deberse en parte a que las personas pasan más tiempo en condiciones de calor moderado, pero incluso un estrés térmico leve puede sobrecargar el cuerpo.
Su tesis examinó el estrés térmico leve mediante un experimento en el que los participantes estuvieron expuestos a diferentes temperaturas.
“Mientras se esté expuesto, aunque la temperatura corporal se haya estabilizado en esas condiciones de calor, lo hará a un nivel más alto,” explicó.
Cuando el experimento se extendió a tres días, Meade señaló que los investigadores aún observaron un estrés y una tensión significativos en el cuerpo.
“La cuestión pasa a ser, suponiendo que no haga falta una ola de calor extrema, qué sucede cuando nos exponemos a algo así durante días, durante semanas, durante cien días,” dijo Meade. “Así es como estamos empezando a concebir los peligros de estas olas de calor prolongadas.”

Mientras los investigadores continúan examinando los impactos a largo plazo en la salud, los defensores afirman que un cambio de políticas es igualmente urgente.
Winch afirmó que es necesario implementar cambios en las políticas y una mayor rendición de cuentas para los parques de casas móviles.
“Cuando los residentes son propietarios de sus comunidades como cooperativas, cuando pertenecen a una organización sin fines de lucro o cuando se elimina el afán de lucro, la reunión magistral puede representar un gran ahorro,” afirmó Winch.
A nivel estatal, la Unidad de Protección Ambiental de la Fiscalía General de Arizona está trabajando para abordar el cambio climático. Kirsten Engel, jefa interina de la unidad, afirmó que el calor extremo es un problema de política energética y ambiental, y de justicia.
“Nuestra oficina está tratando de abordar todos esos aspectos porque este es uno de esos problemas complejos donde todo está muy interrelacionado,” afirmó.
La Fiscalía General está trabajando para mantener las facturas de servicios públicos lo más asequibles posible a medida que aumentan las temperaturas, especialmente para los residentes de los parques de casas móviles.
“Los residentes de casas móviles representan el 10% de todas las viviendas, pero son responsables del 30% de las muertes relacionadas con el calor en interiores,” afirmó
Para Keith, la Iniciativa de Resiliencia ante el Calor, esas disparidades subrayan cuánto trabajo queda por hacer.
“Todavía no estamos protegiendo a todos ni previniendo todas las muertes evitables relacionadas con el calor,” afirmó Keith.
Arilynn Hyatt estudia periodismo en la Universidad de Arizona y es pasante en El Foco de Tucson. Puede contactarla en arilynndhyatt@arizona.edu.
Esta nota fue traducida por los pasantes de la preparatoria San Miguel y editada por Diana Ramos, exalumna de la Universidad de Arizona, Directora de Iniciativas Bilingües y reportera del Foco de Tucson. Contáctala en diana@tucsonspotlight.org.
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